LA OTRA FRONTERA
Imágenes de de los límites de mi ciudad.
Un lugar depreciado, estéril, tétrico, badén que parecía en sus principios inhabitable. La otra frontera es parte de un cinturón de pobreza económica, que envuelve a la ciudad con sus roblemáticas de margínación, migración, vandalismo y delincuencia, pero que en su profundo interior, existe talento y la tenacidad de quines todos los días luchan por superarse y lograr calidad de vida.
La otra ciudad
Las calles se encuentran, se dividen, se alejan. Hay pequeños mundos en cada cuadra, en cada barrio, en cada casa, en cada persona, a la vuelta de nuestra mirada, al otro lado de la barda por donde siempre caminamos. Cada quien habita una ciudad interior. Una ciudad única.
Hay hombres y Mujeres que levantan la vista y prenden antorchas para iluminar rostros, vidas, sonrisas y tristezas con su mirada.
Los caminos siguen, se dividen, se encuentran y se alejan.
Y uno se siente acompañado al ver antorchas, ventnas de luz en el laberinto de ciudades, de calles claras y oscuras. Y uno se siente que no está solo y recuerda lo que vale conocer y profundizar en los submundos del otro y gusrdar y compartir esos instantes en imágenes. Y uno sabe que el viaje inicia cada día, en cada calle, en cada rostro, en cada camino donde al final nos espera siempre el encuentro de uno mismo.
Rafael Del río
¿Qué es la otra ciudad?
Para nosotros la otra ciudad, es la ciudad que existe para todos los que la habitan pero que nadie quiere ver.
Hector Guerrero Skinfill